En el módulo anterior construiste tu fondo de emergencia — pero ¿dónde guardarlo? Si lo tienes en una cuenta corriente normal que no te da nada, es como perder dinero poco a poco: la inflación lo va erosionando. Por eso lo ideal es tenerlo en una cuenta remunerada, donde el dinero sigue disponible al instante y además genera un pequeño interés que compensa en parte ese efecto. Una parte también puede ir a depósitos a plazo cortos.
Las alternativas que sí remuneran:
- Cuentas remuneradas: Cuentas bancarias — a menudo en neobancos o plataformas financieras online — que te pagan un porcentaje anual simplemente por tener el dinero ahí. Cuánto pagan depende del país y de los tipos de interés de su banco central. Liquidez total: puedes sacar el dinero cuando quieras.
- Depósitos a plazo fijo: Le das tu dinero al banco durante un tiempo cerrado (por ejemplo, 6 o 12 meses) a cambio de un interés algo mayor. Si necesitas el dinero antes de que venza el plazo, según el país y el producto el banco te cobra una penalización o directamente no te deja sacarlo hasta el vencimiento.
Cualquier dinero que puedas necesitar en menos de 1-2 años no debería estar en inversiones más arriesgadas. Y si va a estar parado de todas formas, que al menos esté en una cuenta que lo remunere — tenerlo en una cuenta corriente al 0% es de las peores opciones.
Tienes 5.000 € de fondo de emergencia. En tu banco tradicional, esos 5.000 € generan 0 € al año. En una cuenta remunerada al 2,5% anual, generarían 125 € (antes de impuestos) — sin hacer nada y con el dinero disponible en cualquier momento.
Más adelante hay un módulo dedicado a cuentas remuneradas y depósitos donde profundizarás en cómo funcionan y cómo elegir el mejor producto.