En Portugal, el impuesto sobre la renta se llama IRS (Imposto sobre o Rendimento das Pessoas Singulares). La Autoridade Tributária (AT) divide tus ingresos en varias 'Categorías', y la clave está en que no todas tributan igual.
Las categorías principales para el inversor:
- Categoria A y B: Rentas del trabajo (empleado o autónomo). Tributan a tipos progresivos que pueden llegar hasta el 48%.
- Categoria E (Rendimientos de capital): Incluye los dividendos que cobras de tus acciones o los intereses de tus depósitos.
- Categoria G (Incrementos patrimoniales): Aquí van las plusvalías (mais-valias) obtenidas al vender acciones, fondos, criptomonedas o inmuebles con beneficio.
⚠️ Importante
La regla de oro (Taxa Liberatória): Por defecto, los rendimientos de las Categorías E y G (tus inversiones financieras) no se suman a tu salario. Tributan a un tipo fijo y único del 28%, independientemente de si tu sueldo es muy alto o muy bajo.