iExec (RLC) es un proyecto de computación descentralizada enfocado en 'computación confidencial' — permitiendo que las aplicaciones procesen datos sensibles en privado, incluso sin que el propietario de la máquina que ejecuta la computación lo sepa. Utiliza enclaves de hardware seguro (Trusted Execution Environments, por ejemplo, SGX de Intel) para que los datos se manejen dentro de un espacio sellado e inmodificable. Su propuesta es ser una 'capa de confianza' para dos áreas calientes: DePIN (infraestructura física descentralizada) e IA — por ejemplo, permitiendo que los negocios entrenen modelos de IA con datos privados sin exponerlos. RLC es el token que paga por esto: cada computación confidencial, cada fragmento de dato protegido usado, y cada aplicación ejecutada requiere RLC. Es uno de los proyectos más antiguos en el espacio, con un lanzamiento en 2017, con una oferta pequeña y completamente en circulación (alrededor de 87 millones).
Dónde se encuentra hoy: iExec ha seguido entregando productos en lugar de solo marketing — desplegando sus herramientas de privacidad en Arbitrum, ejecutando programas de grants para constructores, y preparando un producto 'Confidential Token'. La demanda de computación confidencial ha crecido (en parte porque los negocios quieren entrenar IA con datos sensibles de forma segura), y toda su oferta ya está en circulación, así que no hay riesgo de dilución sorpresiva. Pero RLC se sitúa alrededor del 97% por debajo de su pico de 2021, y es un small-cap con soporte de exchange reducido y acción de precio persistentemente débil — una clásica división 'constructores confiados, traders bajistas'. Así que hoy es un proyecto de infraestructura técnicamente serio, enfocado en privacidad, que cabalga los temas de IA/DePIN, cuyo token small-cap ha quedado muy rezagado respecto a su desarrollo.