Celestia (TIA) fue pionera en la idea de 'blockchain modular'. La mayoría de blockchains lo hacen todo ellos mismos — ejecución, consenso y almacenamiento de datos — todo en un lugar. Celestia en cambio se especializa en un solo trabajo: 'disponibilidad de datos', significando que hace el espacio de bloques barato disponible para que otras cadenas (especialmente rollups y cadenas específicas de aplicaciones) publiquen sus datos ahí y hereden almacenamiento barato y verificable. Piénsalo como una fundación compartida que permite a los constructores lanzar sus propias cadenas mucho más fácil y barato. TIA es el token utilizado para pagar ese espacio de bloques de disponibilidad de datos, para hacer staking (asegurar la red) y para gobernanza. Su apuesta es que el futuro son muchas cadenas especializadas, y todas necesitarán un lugar neutral para publicar sus datos.
Dónde se encuentra hoy: la tecnología de Celestia es real y ambiciosa — una actualización de 2025 elevó su capacidad 16x y redujo inflación, y ha publicado una hoja de ruta apuntando a un rendimiento enorme. Sus grandes desbloqueos de inversionistas (un lastre pesado durante un par de años) ahora se han terminado. Pero enfrenta un problema de demanda evidente: gran parte de su capacidad está inactiva, y en un punto un único cliente (un rollup) representaba la gran mayoría de su uso — no la utilidad pública neutral que la propuesta describe. TIA también cayó aproximadamente el 98% desde su pico de finales de 2024. Así que hoy es un pionero 'modular' técnicamente influyente cuyo valor de token depende completamente de que muchas cadenas realmente lo elijan para datos, lo que ampliamente no ha sucedido aún.