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Cómo empezar a invertir desde cero y con poco dinero

Unas pocas monedas de euro en la palma de una mano
Unas monedas de euro en la palma de la mano. Foto de Comisión Europea (CC BY 4.0). Créditos

Para empezar a invertir desde cero no hace falta mucho dinero ni saber de bolsa. Hace falta seguir un orden. Primero tener un colchón para imprevistos y no arrastrar deudas caras, después decidir cuánto puedes apartar cada mes sin que te ahogue y, por último, elegir algo sencillo, diversificado y con comisiones bajas en lo que aportar de forma periódica durante años. Con 50 € al mes se puede empezar.

En este artículo vas a ver en qué se diferencia invertir de ahorrar, qué tienes que tener resuelto antes, cuánto aportar, en qué suele empezar la gente y los errores que más dinero cuestan al principio.

Ahorrar no es lo mismo que invertir

Ahorrar es guardar dinero sin que haga nada. Invertir es ponerlo a trabajar comprando activos, como acciones, bonos o fondos, para que con el tiempo genere más dinero.

Las dos cosas tienen su sitio. El ahorro te da seguridad a corto plazo y la inversión puede hacerte crecer a largo plazo. La diferencia clave es el riesgo. Invertir implica que el valor de lo que compras puede bajar. Pero guardar el dinero tampoco está libre de riesgo, porque la inflación lo va erosionando sin que se note en el extracto.

Un ejemplo. Si dejas 3.000 € en una cuenta que no paga nada y la inflación media es del 2,5 % anual, dentro de diez años seguirás viendo 3.000 € en la pantalla, pero comprarán lo mismo que hoy compran unos 2.344 €. Has perdido casi una cuarta parte de su poder de compra sin tocar nada.

Invertir no es para todo tu dinero. Es para el dinero que no vas a necesitar en años.

Antes de invertir, tres cosas resueltas

Mucha gente empieza preguntando en qué invertir. Es la pregunta que va al final. Antes hay tres cosas que conviene tener hechas.

1. Un fondo de emergencia

Es dinero guardado en un sitio seguro y disponible al momento que cubre entre 3 y 6 meses de tus gastos básicos. Si vives con 1.300 € al mes, tu colchón debería estar entre 3.900 € y 7.800 €.

Sirve para que, si pierdes el trabajo o te llega un gasto inesperado, no tengas que vender tus inversiones justo cuando el mercado está cayendo. Ese es el error que convierte una caída temporal en una pérdida real.

2. Sin deudas caras

Si pagas un 19 % en una tarjeta de crédito, intentar ganar un 7 % invirtiendo es perder dinero con total seguridad. Antes de invertir a largo plazo suele tener sentido liquidar cualquier deuda con un interés por encima del 5 o 6 %. Lo que te ahorras al cancelarla está garantizado y lo que da el mercado no.

3. Saber cuándo vas a necesitar el dinero

Es lo que se llama horizonte temporal, y cambia por completo lo que tiene sentido hacer.

HorizontePara qué es el dineroQué encaja
Menos de 2 añosUn coche, una mudanza, la entrada de algo cercanoCuenta remunerada o depósito, nada que pueda caer
De 2 a 5 añosObjetivos a medio plazoAlgo de riesgo, con moderación
Más de 5 a 10 añosJubilación, independencia financieraMargen para aguantar caídas y esperar a que se recuperen

Si vas a necesitar el dinero dentro de seis meses, no debería estar invertido en bolsa. Si no lo vas a tocar en veinte años, tienes tiempo para recuperarte de casi cualquier crisis.

Cuánto dinero necesitas para empezar

Menos de lo que parece. Hoy se puede invertir en fondos indexados con aportaciones muy pequeñas, y muchas plataformas permiten comprar fracciones. Lo que marca la diferencia no es la cantidad del primer día, sino la constancia y el tiempo.

Así crecerían distintas aportaciones mensuales con una rentabilidad media hipotética del 5 % anual.

Aportación al mesEn 10 añosEn 20 añosEn 30 años
50 € (aportas 6.000 €, 12.000 € y 18.000 €)7.764 €20.552 €41.613 €
100 € (aportas 12.000 €, 24.000 € y 36.000 €)15.528 €41.103 €83.226 €
200 € (aportas 24.000 €, 48.000 € y 72.000 €)31.056 €82.207 €166.452 €

Con 50 € al mes durante 30 años habrías puesto 18.000 € y tendrías más del doble. Esa diferencia es el interés compuesto, que consiste en ganar rentabilidad también sobre la rentabilidad que ya has ganado. Por eso empezar pronto con poco suele valer más que empezar tarde con mucho.

Ese 5 % es una hipótesis para el ejemplo y no una promesa. La rentabilidad real sube y baja, y hay años en negativo.

0 25.000 € 50.000 € 75.000 € 100.000 € 125.000 € 150.000 € 175.000 € 0 años 5 años 10 años 15 años 20 años 25 años 30 años 50 € al mes, 10 años, 7.764 € (aportado 6.000 €) 50 € al mes, 20 años, 20.552 € (aportado 12.000 €) 50 € al mes, 30 años, 41.613 € (aportado 18.000 €) 50 €/mes · 41.613 € 100 € al mes, 10 años, 15.528 € (aportado 12.000 €) 100 € al mes, 20 años, 41.103 € (aportado 24.000 €) 100 € al mes, 30 años, 83.226 € (aportado 36.000 €) 100 €/mes · 83.226 € 200 € al mes, 10 años, 31.056 € (aportado 24.000 €) 200 € al mes, 20 años, 82.207 € (aportado 48.000 €) 200 € al mes, 30 años, 166.452 € (aportado 72.000 €) 200 €/mes · 166.452 €
Aportaciones mensuales con una rentabilidad hipotética del 5 % anual. No es una promesa, la rentabilidad real sube y baja.

Cómo decidir cuánto aportar cada mes

Un punto de partida muy usado es la regla 50/30/20, que reparte tus ingresos netos así.

  • 50 % para necesidades básicas, como vivienda, comida, suministros y transporte.
  • 30 % para gastos que eliges, como ocio, restaurantes o ropa.
  • 20 % para ahorro e inversión, primero el fondo de emergencia y después la inversión.

Con 1.600 € netos al mes serían 800 € para lo básico, 480 € para lo demás y 320 € para ahorrar e invertir. No es una fórmula rígida. Si hoy solo puedes apartar 50 €, empieza con 50 €.

Lo importante es el principio de pagarte primero a ti. Decide cuánto vas a apartar, sepáralo nada más cobrar con una transferencia automática y vive con el resto. Si esperas a que sobre algo a fin de mes, casi nunca sobra.

Dónde suele empezar quien invierte por primera vez

No hay una respuesta que valga para todo el mundo, porque depende de tu horizonte, de tu tolerancia al riesgo y de tu país. Lo que sí hay son tipos de inversión con riesgos muy distintos, y conviene saber qué es cada uno antes de meter un euro.

TipoQué esRiesgoPara qué suele servir
Cuenta remunerada y depósitoEl banco te paga un interés por tu dineroMuy bajoEl fondo de emergencia y el corto plazo
Renta fijaPrestas dinero a un Estado o una empresa a cambio de interesesBajo a medioEstabilidad dentro de una cartera
Fondos indexados y ETFsCompras de una vez cientos o miles de empresas que replican un índiceMedio a alto, pero muy diversificadoLa base de muchas carteras a largo plazo
Acciones individualesEres dueño de una parte de una empresa concretaAltoPara quien sabe analizar empresas
Oro, materias primas y criptomonedasActivos alternativosAlto o muy altoUna parte pequeña, si se incluyen

Mucha gente que empieza desde cero lo hace con fondos indexados. Son cestas que replican un índice entero, como el MSCI World, con unas 1.300 empresas de 23 países desarrollados, o el S&P 500, con las 500 mayores de Estados Unidos. No hay un gestor eligiendo qué comprar, así que las comisiones son muy bajas, y con una sola compra ya estás diversificado. Además permiten aportar cantidades pequeñas cada mes de forma automática.

Las acciones individuales son otra cosa. Elegir bien empresas concretas es difícil incluso para los profesionales, y concentrar tus ahorros en pocas multiplica el riesgo.

Cómo invertir en bolsa con poco dinero

Invertir en bolsa no significa comprar acciones sueltas y mirar el precio cada día. Un fondo indexado o un ETF que replica un índice bursátil también es invertir en bolsa, pero repartido entre cientos de empresas a la vez.

Para hacerlo necesitas una entidad que te dé acceso, un banco, una gestora o un bróker. Antes de elegir, fíjate en tres cosas.

  • Que esté regulada. En España puedes comprobarlo en los registros de la CNMV.
  • Las comisiones, tanto la de la propia entidad como la del producto.
  • Si permite aportaciones periódicas automáticas con la cantidad que tú quieras.

En este artículo no recomendamos ninguna entidad ni producto concreto. Lo que sí te recomendamos es entender lo que compras antes de comprarlo.

Por qué las comisiones importan tanto

Las comisiones parecen pequeñas porque se expresan en porcentajes con decimales. Pero se cobran cada año sobre todo tu dinero, y con el tiempo se comen una parte enorme del resultado.

Imagina que aportas 100 € al mes durante 25 años a una inversión que rinde un 6 % bruto anual.

Comisión anualTendrías al final (aprox.)
0,15 % (habitual en un fondo indexado)67.722 €
1,5 % (habitual en un fondo de gestión activa)55.300 €
Comisión del 0,15 % Comisión del 0,15 %, 67.722 € 67.722 € Comisión del 1,5 % Comisión del 1,5 %, 55.300 € 55.300 €
100 € al mes durante 25 años al 6 % bruto anual. La diferencia es de 12.422 € solo por la comisión.

Son más de 12.000 € de diferencia por pagar 1,35 puntos más al año, sin haber tomado ninguna otra decisión distinta. Por eso, cuando compares dos opciones parecidas, la comisión es de lo primero que conviene mirar.

Invertir poco a poco en lugar de adivinar el momento

Uno de los errores más frecuentes es esperar al momento perfecto para entrar, cuando el precio esté en su punto más bajo. Hacerlo bien de forma constante es casi imposible, incluso para los profesionales.

La alternativa se llama DCA (Dollar Cost Averaging), o aportaciones periódicas. Consiste en invertir la misma cantidad cada mes, pase lo que pase en el mercado.

Un ejemplo con 100 € al mes durante seis meses en algo cuyo precio se mueve así.

MesPrecioCompras con 100 €
110 €10,00 unidades
28 €12,50 unidades
36 €16,67 unidades
48 €12,50 unidades
510 €10,00 unidades
612 €8,33 unidades

En total has invertido 600 € y tienes 70 unidades, a un precio medio de 8,57 €. Si el precio acaba en 12 €, tu inversión vale 840 €. Si hubieras metido los 600 € de golpe el primer mes a 10 €, tendrías 60 unidades que valdrían 720 €.

No siempre sale mejor que invertir de golpe. Si el precio solo sube, entrar todo al principio gana. Pero el DCA tiene dos ventajas que pesan mucho al empezar. Te quita la presión de acertar el momento, y cuando el mercado cae, tu aportación compra más barato en lugar de asustarte.

Los errores más caros al empezar

  • Empezar por el final, preguntando en qué invertir sin tener colchón y con deudas caras.
  • Invertir en lo que no entiendes porque alguien dijo que subía.
  • Buscar hacerse rico rápido. Si alguien te promete mucha rentabilidad sin riesgo, es una señal clara de que algo va mal.
  • Vender por pánico cuando el mercado cae. En 2022 el S&P 500 bajó un 18 %. Quien vendió convirtió esa caída en una pérdida real. Quien siguió aportando lo había recuperado en 2023.
  • Meter dinero que vas a necesitar pronto, lo que te obliga a vender en el peor momento.
  • Ignorar las comisiones y los impuestos. En España, las ganancias de las inversiones tributan en la base del ahorro del IRPF, entre el 19 % y el 30 %, y lo normal es que solo pagues cuando vendes con beneficio.

Un plan para empezar este mes

  1. Apunta tus gastos de un mes entero para saber cuánto puedes apartar.
  2. Completa tu fondo de emergencia de 3 a 6 meses de gastos básicos.
  3. Cancela las deudas caras, empezando por la de interés más alto.
  4. Decide tu aportación mensual y prográmala para el día que cobras.
  5. Aprende qué es cada tipo de inversión y su riesgo real antes de elegir.
  6. Practica con dinero virtual para ver cómo reaccionas cuando lo que compras cae un 15 % en una semana. Mejor descubrirlo sin perder nada.
  7. Empieza con poco y mantén la constancia. Revisa una o dos veces al año, no cada día.

Si quieres entender bien la base antes de dar el paso, en qué es la educación financiera y por dónde empezar tienes el recorrido completo desde cero.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dinero necesito para empezar a invertir? No hay un mínimo general. Con 50 € al mes se puede empezar en muchos productos diversificados. Lo que importa más que la cantidad es tener antes un fondo de emergencia y aportar de forma constante durante años.

¿Dónde invertir si soy principiante? Depende de tu horizonte y de tu tolerancia al riesgo, y no hay una respuesta universal. Muchos principiantes empiezan con fondos indexados porque diversifican mucho, cobran comisiones bajas y permiten aportar poco a poco. Lo importante es entender el producto y su riesgo antes de comprarlo.

¿Es mejor ahorrar o invertir? No es una cosa o la otra. El ahorro es para el corto plazo y los imprevistos, y la inversión para el dinero que no vas a necesitar en años. Primero se ahorra el colchón y después se invierte.

¿Se puede invertir sin saber nada? Se puede, pero es mala idea. No hace falta ser experto, pero sí entender unos pocos conceptos, como el riesgo, la diversificación, las comisiones y el horizonte temporal. Con unas semanas aprendiendo unos minutos al día es suficiente para empezar con criterio.

¿Qué pasa si el mercado cae justo después de empezar? Es normal y pasará más de una vez. Si el dinero es a largo plazo y tienes tu colchón, una caída es un momento en el que tus aportaciones compran más barato. El problema llega cuando necesitas ese dinero y tienes que vender.

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