La ganancia de capital (capital gain) es la diferencia positiva entre el precio al que vendes un activo y el precio al que lo compraste. Es uno de los conceptos más universales de la fiscalidad de las inversiones.
Principios universales de las ganancias de capital:
- El hecho imponible es la venta: mientras mantienes el activo, la ganancia es 'latente' o 'no realizada' y no tributa. Solo al vender se convierte en 'realizada' y genera la obligación fiscal. Hay excepciones: algunos países gravan cada año el patrimonio o su rendimiento aunque no vendas (como los Países Bajos), o un rendimiento mínimo de los fondos (como Alemania).
- Corto vs largo plazo: algunos países, como EE. UU. o Australia, gravan menos las ganancias de activos que has tenido más de un año. Muchos otros (España, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, México…) gravan igual las acciones sin importar cuánto tiempo las tuviste.
- Pérdidas de capital: si vendes por menos de lo que pagaste, generas una pérdida. En la mayoría de sistemas fiscales, las pérdidas pueden compensar ganancias del mismo período, reduciendo la factura fiscal.
💡 Ejemplo
Compras 10 acciones a 100 cada una (coste total: 1.000). Años después las vendes a 160 cada una (ingreso: 1.600). Ganancia de capital: 600. Solo en ese momento de la venta se genera el hecho imponible. (Nota: este ejemplo es puramente ilustrativo.)