En Francia, la fiscalidad de las inversiones se simplificó enormemente en 2018 con la introducción del Prélèvement Forfaitaire Unique (PFU), comúnmente conocido como 'Flat Tax'. A diferencia de tu salario, que tributa por tramos, el PFU aplica un porcentaje fijo.
El PFU (30%) se divide en dos partes inseparables:
- Impôt sur le Revenu (IR): 12,8% que va a los impuestos generales del Estado.
- Prélèvements Sociaux (PS): 17,2% destinados a financiar la seguridad social. (Aprenderte este 17,2% es vital, porque en Francia se paga casi siempre, incluso en cuentas con ventajas fiscales).
La alternativa: El Barème Progressif. En lugar del 30% fijo, puedes elegir que tus ganancias de inversión se sumen a tu salario y tributen a tu tipo impositivo progresivo (más el 17,2% de cargas sociales). Esta elección se aplica a todas tus rentas financieras del año.
¿Cuándo compensa el Barème Progressif? Suele ser ventajoso solo si tus ingresos totales son tan bajos que tu tramo impositivo del IRPF es del 0% o del 11%. Si tienes un salario medio o alto, el Flat Tax del 30% casi siempre será la opción más económica.