Las criptomonedas ya no son solo un medio de pago alternativo. El ecosistema incluye múltiples capas con propósitos muy distintos.
Tipos principales:
- Bitcoin: La primera y más conocida. Funciona como reserva de valor digital — su oferta máxima está limitada a 21 millones de unidades, por eso hay quien la ve como una protección frente a la inflación, aunque en 2022, con la inflación más alta en 40 años, cayó un 65%.
- Plataformas de contratos inteligentes (Ethereum, Solana...): Redes que permiten ejecutar programas descentralizados — aplicaciones financieras, NFTs — sin intermediarios.
- DeFi (Finanzas Descentralizadas): Protocolos que replican servicios financieros (préstamos, intercambios, ahorro) sin bancos ni brókers.
- Stablecoins: Monedas digitales vinculadas al dólar o al euro (USDC, USDT). Normalmente mantienen un precio estable (alguna ha perdido su paridad, como TerraUSD, que se hundió en 2022) y se usan para mover dinero dentro del ecosistema.
⚠️ Importante
La volatilidad extrema de las criptomonedas hace visible en horas o días lo que en bolsa tardaría meses. Por eso son el laboratorio de aprendizaje perfecto para entender cómo funcionan los mercados, las emociones y las decisiones de inversión.